Taller de frutas y verduras de La Carta Malacitana

La Carta Malacitana organizó entre los pasados 13 y 15 de febrero una experiencia piloto de un taller de frutas y verduras en el CEIP Manzano Jiménez. En total, participaron 186 alumnos en esta actividad sobre la que se hizo una intervención educativa con base alimentaria.

Los objetivos de este taller eran divulgar la cultura alimentaria malagueña y fomentar los buenos hábitos alimenticios en los más pequeños.

Las encargadas de la acción formativa y del desarrollo de esta intervención fueron Marina Miranda (cocinera y enamorada de su profesión) y Beatriz de Lara (licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y experta en Mindfulness), vocales de Salud y Formación, en la Junta Directiva de la asociación La Carta Malacitana.

A través de tres talleres diarios (de una hora de duración cada uno) dirigidos a niños de 3, 4 y 5 años, se potenció el consumo de frutas y verduras. En este sentido, para la elaboración de los mismos se partió de varias las encuestas en materia nutricional que señalan que el aumento de la obesidad infantil puede estar relacionado, en parte, por el bajo consumo de estos alimentos.

El hilo conductor de los talleres fue el mismo, pero, eso sí, con diferente metodología, dada la comprensión del alumnado según la edad. Con los niños de 3 años se trabajó con un cuento y ‘mindfulness’. Los de 4 años se convirtieron en investigadores de frutas y verduras (también integrando el ‘mindfulness’ en la metodología). Y los de 5 años quedaron encantados al ser cocineros por un día (Crearon y montaron sus propias brochetas y platos).

Todos los alumons a su vez participaron en una cata sensorial de frutas y verduras, en la que la cata a ciegas fue la parte más emocionante para ellos y la más reveladora para las formadoras. Se pudo comprobar que, a ciegas, los niños estaban más abiertos a la experiencia de probar fruta y verdura (ofrecida por otro de sus compañeros), sin crítica ni juicio negativo.

Y para finalizar, otro de los momentos intensos del taller se dio cuando los niños decidían qué fruta o verdura llevarse a casa. Hubo casos muy curiosos de alumnos que probaban poco, pero querían enseñárselo a sus padres; y escolares que querían llevárselo todo, mientras que otros se lo iban comiendo por el camino.

Ninguno se fue con las manos vacías. Al contrario, las manos llenas y una sonrisa. A juicio de las organizadoras de estas actividades, fue “todo un acierto esta experiencia piloto”, que esperan “poder repetir en todas las escuelas malagueñas que lo soliciten” y que sean muchas por lo necesario que es para la salud de los más pequeños.

Tanto Marina Miranda como Beatriz de Lara, al finalizar esta actividad, quisieron especialmente las gracias por el apoyo a Auxi, las ‘seños’ y las ‘mamis’ que fueron a ayudar en los diferentes talleres. Gracias a ellas conseguimos que fuera una experiencia inolvidable para los niños.

No se admiten más comentarios